viernes, 10 de marzo de 2017

El instinto xxx es lo que mueve al mundo

Vuelvo ahora al presente para hacer una reflexión, sobre todo cuando, al comentarla con mis amigos, todos piensan que tengo una mente sucia y mal pensada; no es que vayan muy desencaminados, pero a mi parecer son ellos los que son demasiado cándidos, y no se enteran muy bien de cómo funciona el mundo donde vivimos, mal que nos pese.

Yo tengo muy claro que son las bajas pasiones las que mueven ese mundo del que os hablo, qué queréis que os diga. Y no lo digo porque tenga una visión cínica de la sociedad, ni porque me sienta a favor o en contra de esto; lo hago porque lo creo sinceramente. Puede que sea algo así como una moda, quizá algo temporal, que este mundo sea materialista, frívolo y, sobre todo, anclado a las bajas pasiones; o que siempre haya sido así, que es lo más probable, pero ahora la libertad que disfrutamos en los países desarrollados lo haya hecho más evidente. Al menos para mí, es así.


Gracias al buen tiempo de estos días, unas turistas inglesas aprovecharon el sol que lucía y se encaminaron a la playa a hacer topless. Casualmente yo me encontraba allí en ese momento, paseando con unas amigas a una hora cercana al mediodía, y la playa, aunque con buen tiempo, no estaba demasiado transitada; pero todo fue echar esas chicas sus tetas al aire, y pareció que el viento se había llevado la noticia, porque de pronto empezaron a aparecer tíos de todas partes, que hacían como que se bañaban, hacían deporte o simplemente admiraban el paisaje. ¡Por favor!

Por esta causa, yo no dejo de asegurar que este nuestro mundo se rige por todo lo que tenga que ver con el porno, siendo esto lo más sexual que te puedes imaginar. Decimos que Mallorca atrae a miles de turistas cada año, pero si no fuera por sus playas llenas de chicas guapas con minúsculos bikinis, o por sus chicos cachas que andan enseñando paquete con sus slips apretados, ¿creéis que la afluencia de turistas iba a ser tanta? Por desgracia, no existimos en el mundo tanta gente culta como para que nos atraigan las bellezas naturales y las obras de arte de nuestra isla.


Y para no echar balones fuera, diré que yo soy la primera en sentir eso. Venir a vivir a Mallorca fue, como ya comenté, una aventura maravillosa que me encantó, pero sólo porque aquí la fiesta no termina nunca, y para una persona desenfadada y tremendamente terrenal como yo, esto no tiene precio. Si a mi madre se le hubiera ocurrido encontrar trabajo en un pueblo perdido de las llanuras manchegas, donde la gente joven es bastante escasa y lo más emocionante que hay es una partida de petanca, seguramente no hubiera estado tan encantada con el cambio.

Y así son las cosas, yo lo tengo bastante claro, no sé qué pensaréis vosotros. Mis amigas son más idealistas y tienen una visión más romántica de la realidad; la verdad es que yo prefiero regirme por otros principios más tangibles, no sé si me entendéis, jajaja.

1 comentario:

  1. Coincido plenamente en lo del instinto xxx. La verdad es que aunque lo nieguen, almenos una ves por semana los hombres buscan videos de xxx en internet. Aunque obviamente ellos siempre dicen que no es verdad, pero no pueden alejarse de esas actividades.

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